Decorar una vitrina: qué debe contener y qué no

Decorar una vitrina: qué debe contener y qué no

Decorar una vitrina: qué debe contener y qué no

Una vitrina en la zona de recepción, en el restaurante o en el vestíbulo debe crear ambiente y mantener el orden al mismo tiempo. Sin embargo, muchos establecimientos colocan demasiados objetos o eligen piezas que no combinan entre sí. El resultado parece recargado o arbitrario. Quien respeta algunas reglas básicas crea en cambio un punto de atención que encaja con el mobiliario y logra el efecto deseado.

Menos objetos, más efecto

El error más frecuente al decorar una vitrina es la sobrecarga. Cada objeto adicional reduce la atención sobre cada pieza individual. Es mejor elegir de tres a cinco piezas que estén coordinadas en forma, color o material. Los espacios vacíos forman parte del conjunto, permiten que la vista descanse y dan espacio a las piezas expuestas. Quien muestra demasiado, al final no muestra nada.

Coherencia temática en lugar de mezcolanza

Una vitrina necesita un tema reconocible. Puede ser una gama cromática, una época, un material o una forma. Porcelana de diferentes siglos junto a jarrones de cristal modernos junto a recuerdos de viaje resulta inquietante. Es mejor decidirse: o bien piezas históricas de aspecto similar o bien objetos contemporáneos con un lenguaje formal claro. La selección de Decoración debe orientarse a este tema, no al revés.

Aprovechar las diferencias de altura

Los objetos en un mismo nivel resultan estáticos. Aproveche la profundidad y la altura de la vitrina escalonando los objetos. Una pieza alta hacia atrás, objetos más planos delante. Pedestales o pequeñas tarimas crean niveles adicionales. Evite sin embargo las disposiciones simétricas, resultan rígidas. Un ligero desplazamiento lateral o hacia delante genera tensión sin parecer desordenado.

Qué no debe estar en la vitrina

Los objetos de uso cotidiano como llaves, tarjetas de visita o folletos publicitarios no tienen cabida en una vitrina. También las fotografías personales o las identificaciones de empleados perturban el efecto. Igualmente fuera de lugar están los objetos que no tienen nada que ver con el espacio o el mobiliario. Una vitrina no es un lugar de almacenamiento, sino un área diseñada conscientemente. Quien utiliza Vitrinas debe tratarlas como un marco: lo que hay dentro debe merecer ser mostrado.

Retomar el material y el color del mobiliario

La vitrina no está aislada, pertenece al espacio. Retome materiales que ya están presentes: madera, metal, cristal, cerámica. También los colores deben repetirse, ya sea como contraste o como gradación tono sobre tono. Un candelabro dorado combina con marcos dorados, un recipiente blanco sencillo con tapizados claros. Estas repeticiones crean coherencia y hacen que el mobiliario parezca bien pensado.

Cambiar regularmente, no dejar permanentemente

Una vitrina que permanece sin cambios durante años pierde su efecto. La mirada pasa de largo porque ya nada sorprende. Cambie los objetos con las estaciones o en ocasiones especiales. Esto mantiene la atención despierta y muestra que el espacio está cuidado. Además, el polvo se nota más rápidamente cuando la vitrina se reorganiza con regularidad.

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