Banco en el pasillo: elegir bien la profundidad y la longitud
En el pasillo, un banco sirve para sentarse brevemente al ponerse y quitarse los zapatos y como apoyo para los bolsos. Al mismo tiempo, el pasillo es una zona de paso en la que cuenta cada centímetro de anchura. Un banco demasiado profundo estrecha el camino; uno demasiado corto apenas resulta útil. En pasillos de hotel, consultas y entradas de restaurantes se suman los requisitos sobre vías de evacuación y limpieza. Por eso, las medidas deberían estar definidas antes de elegir el modelo.
Profundidad de asiento: basta una medida ajustada
En el pasillo uno se sienta erguido y solo por poco tiempo. Una profundidad de asiento de unos 35 a 45 centímetros suele ser suficiente. Los Bancos más profundos están pensados más bien para estancias de estar y en el pasillo invaden innecesariamente la zona de paso. Mida la profundidad total, incluidos el respaldo y las patas abiertas, no solo el asiento. Los modelos sin respaldo quedan a ras de la pared y ahorran algunos centímetros. La altura de asiento suele situarse en unos 45 a 48 centímetros, lo que también facilita levantarse a las personas mayores. Unos reposabrazos laterales dan un apoyo adicional al levantarse.
Longitud: número de personas y pared disponible
Calcule por persona unos 50 a 60 centímetros de anchura de asiento. Un banco de unos 100 a 120 centímetros ofrece sitio a dos personas o a una persona con su bolso. Los bancos más largos compensan en zonas de espera, pero necesitan una pared libre acorde. Deje algo de distancia respecto a marcos de puertas, radiadores e interruptores, para que las puertas abran libremente y no quede nada tapado. En pasillos largos, dos bancos más cortos y separados suelen resultar más serenos que uno muy largo y se redistribuyen con más facilidad cuando se reorganiza el espacio. Mida antes la pared con precisión y tenga en cuenta también los rodapiés.
Comprobar la anchura de paso
Lo decisivo es lo que queda junto al banco. En pasillos privados deberían quedar libres, por lo general, al menos unos 90 centímetros, y bastante más en pasillos de uso profesional. Allí rigen normas obligatorias para las vías de evacuación y de emergencia, que conviene aclarar con el responsable de protección contra incendios o con la autoridad competente antes de colocar muebles. Marque en el suelo la superficie del banco con cinta adhesiva y recorra el trayecto con equipaje o con un carrito de servicio. Así se ve enseguida si la profundidad prevista funciona en el día a día. En caso de duda, el modelo menos profundo es la mejor elección.
Ejecución y cuidado
En el pasillo, el mueble entra en contacto con zapatos de calle, chaquetas mojadas y bolsos. Elija un tapizado resistente y lavable y unas patas que soporten los golpes de la aspiradora. Los muebles barrocos con base tallada ponen un acento claro en la entrada, pero no deberían estar donde las maletas golpean con regularidad. Un banco con espacio libre bajo el asiento facilita la limpieza del suelo y ofrece sitio para los zapatos. En establecimientos con tránsito de público es recomendable fijarse en que tenga suficiente peso propio, para que el banco no se desplace al sentarse. Los tonos medios muestran en la entrada menos huellas de uso que los tapizados muy claros.
A juego: Consolas, Espejos, Sillas. Todo el surtido: muebles barrocos.
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