Sillón giratorio o fijo: uso en lounge y oficina

Sillón giratorio o fijo: uso en lounge y oficina

Sillón giratorio o fijo: uso en lounge y oficina

Que un sillón sea giratorio o descanse sobre patas fijas parece al principio una cuestión de detalle. En el día a día, sin embargo, determina cómo se utiliza el asiento, cuánta superficie necesita y lo ordenada que resulta una estancia. En el lounge rigen exigencias distintas a las de la oficina o la sala de reuniones. A ello se suman diferencias de peso, mecanismo y mantenimiento, que en el uso profesional con muchos usuarios distintos pesan más que en un salón privado.El siguiente resumen ayuda a situar ambos tipos de construcción según el uso previsto.

Qué caracteriza al sillón giratorio

Un sillón giratorio permite volverse hacia el interlocutor, la ventana o la pantalla sin levantarse. Resulta útil allí donde un asiento sirve a varias direcciones de la mirada. El mecanismo se aloja por lo general en una base de disco o de estrella y aumenta el peso y la complejidad técnica. Alrededor del sillón debería quedar un radio libre para que los reposabrazos no golpeen mesas ni paredes al girar. Los modelos con función de retorno vuelven a la posición inicial cuando el usuario se levanta, lo que mantiene ordenada la imagen de la estancia.

Ventajas de los sillones fijos

Los sillones con patas fijas son más sencillos en su construcción y tienen menos piezas que puedan desgastarse. Permanecen en la posición prevista, lo que facilita la limpieza y el control diario de la estancia. Las formas clásicas con patas de madera tallada son casi siempre fijas, y esto se aplica también a muchos muebles barrocos. Para los huéspedes de mayor edad, un sillón fijo ofrece más apoyo al sentarse y levantarse, porque no se desplaza. También la protección del suelo se resuelve fácilmente con deslizadores de fieltro.En la sección Sillones encontrará ambos tipos en distintas alturas de asiento y tapizados.

Uso en el lounge

En el lobby y el lounge, los huéspedes suelen sentarse poco tiempo y en grupos cambiantes. Los sillones fijos mantienen estable la disposición de la zona de asientos y combinan con sofás y mesas de centro de orientación clara. Los sillones giratorios son adecuados en asientos con vistas, en el bar o allí donde los huéspedes alternan entre la conversación y la mirada hacia la sala. Procure una altura de asiento de unos 42 a 46 centímetros y que la base no raye el suelo. Sobre una moqueta de pelo largo, una base de disco puede hundirse ligeramente, lo que afecta a la estabilidad.

Uso en la oficina y la sala de reuniones

En el escritorio es habitual una silla giratoria, porque se alterna con frecuencia entre la superficie de trabajo, el estante y el visitante. Para los asientos de visitantes y los rincones de reunión bastan a menudo sillones fijos, que resultan más sosegados y necesitan menos espacio detrás. En las oficinas de representación se combinan ambos tipos: un sillón giratorio para la persona que trabaja y sillones fijos para los invitados. Son decisivos la duración del uso, el número de direcciones de la mirada y el esfuerzo de mantenimiento. Quien aclare estos tres puntos para cada asiento tomará la decisión sin grandes dudas.

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