Cama con bastidor tapizado: suavizar los cantos en el día a día
En la mayoría de los dormitorios y habitaciones de hotel, el bastidor de la cama se encuentra justo donde uno se mueve: entre la puerta, el armario y la ventana. Quien se levanta de noche sin encender la luz o rodea el piecero al hacer la cama acaba golpeándose tarde o temprano la espinilla o la rodilla contra un canto. Un bastidor tapizado puede suavizar esos puntos. Lo decisivo, sin embargo, es dónde se acolcha, qué firmeza tiene el acolchado y si la tapicería se adapta al uso del establecimiento. Los puntos siguientes ayudan en la elección y en la planificación de la habitación.
Dónde molestan realmente los cantos
Los puntos de golpe habituales son las esquinas a los pies de la cama, los largueros a la altura de la espinilla y el borde superior de un piecero alto. En estancias estrechas se añade el paso entre la cama y el armario, que por lo general debería medir unos 60 a 70 centímetros de ancho. Si es más estrecho, el bastidor se roza casi inevitablemente. Antes de elegir, compruebe por dónde rodean la cama los huéspedes o residentes y dónde trabaja el personal de limpieza. De ahí se deduce qué lados deberían ir tapizados y dónde un canto de madera visto no supone un problema.
Acolchado: suficientemente blando, pero indeformable
Una capa fina de espuma bajo la tapicería quita dureza al canto, pero apenas modifica su forma. Los acolchados más gruesos con esquinas redondeadas amortiguan claramente mejor, aunque aumentan la medida exterior de la cama en unos centímetros por lado. Conviene tenerlo en cuenta al planificar la estancia. También es importante que el acolchado no ceda en las esquinas hasta dejar notar el núcleo de madera. En las Camas con cabecero tallado, el ornamento suele quedar a la vista, mientras que los largueros y el piecero van tapizados. Así se conserva el carácter sin que haya cantos duros en la zona de paso.
Tejidos de tapicería y mantenimiento en uso profesional
Un bastidor tapizado se toca con más frecuencia que uno de madera: con zapatos, aspiradoras, maletas y carros de lencería. En el hotel se recomienda por ello una tapicería tupida, resistente a la abrasión y que pueda limpiarse con un paño húmedo. El terciopelo resulta elegante y encaja bien con el estilo de los muebles barrocos clásicos, pero muestra las marcas de presión y el polvo con más claridad que un tejido liso o la piel sintética. Los tonos claros son delicados en la parte inferior; los colores medios y oscuros perdonan más. Pregunte al fabricante si la tapicería es desenfundable o si las piezas del bastidor pueden retapizarse más adelante. Eso alarga notablemente la vida útil.
Medidas complementarias en la estancia
Un bastidor tapizado no lo resuelve todo. Prevea además una luz de orientación cerca del suelo para que el contorno de la cama se distinga también de noche. Las mesillas y los bancos a los pies de la cama no deberían sobresalir del ancho del bastidor; de lo contrario se crea un nuevo punto de golpe. En las camas con patas merece la pena fijarse en su posición: las patas retranqueadas reducen el riesgo de tropezar con los dedos de los pies. Para los distribuidores resulta útil mencionar estos puntos ya en el asesoramiento, porque las reclamaciones suelen surgir cuando la cama ya está colocada en una habitación estrecha.
A juego: Bancos, Consolas, Espejos. Todo el surtido: muebles barrocos.
Seguir leyendo: Vitrina en el lobby del hotel: mostrar productos propios y regionales, Sillón giratorio o fijo: uso en lounge y oficina, Sofá en L o dos sofás individuales: comparación de flexibilidad, Sillón con reposapiés: un apoyo para los pies de uso flexible, Combinar sillones y sofás: coordinar altura de asiento y estilo