Vitrina con cajones: almacenaje abajo, exposición arriba

Vitrina con cajones: almacenaje abajo, exposición arriba

Vitrina con cajones: almacenaje abajo, exposición arriba

Una vitrina muestra lo que hay tras el cristal, pero ofrece poco sitio para lo que no debe verse. Los modelos con cajones o con cuerpo inferior cerrado reúnen ambas cosas: arriba la exposición, abajo el almacenaje. Para comerciantes, hoteles y hostelería resulta práctico, porque las existencias, los accesorios y los productos de limpieza quedan a mano. Quien elija vitrinas con cajones debería fijarse en la distribución, la capacidad de carga y el manejo en el día a día. Los apartados siguientes explican cómo repartir con sentido la parte acristalada y el cuerpo inferior, qué guardar en los cajones, en qué se reconoce una buena guía y qué exige la ubicación al mueble.

Distribución entre cristal y cuerpo

Los cajones se sitúan por lo general en el tercio inferior del mueble. Con ello la parte acristalada empieza aproximadamente a la altura de la cadera o la cintura, y las piezas expuestas se acercan a la altura de los ojos. Al mismo tiempo, el centro de gravedad queda más bajo, lo que favorece la estabilidad. Cuanto más alto es el zócalo cerrado, menos superficie de exposición queda; dos o tres cajones son un compromiso habitual. Compruebe si la parte acristalada basta para sus piezas más grandes y si los estantes son regulables en altura, para poder adaptar la distribución más adelante.

Qué guardar en los cajones

Los cajones son adecuados para objetos planos y pequeños: mantelería, cubiertos, servilletas, catálogos, material de embalaje o mercancía de reposición. En la tienda se puede guardar allí la reserva de las piezas expuestas arriba, de modo que no haya que ir al almacén en cada venta. Lo pesado va abajo. Preste atención a las medidas interiores, pues los frentes curvados y los laterales gruesos reducen el fondo útil. Precisamente los muebles barrocos tienen a menudo frentes abombados en los que la medida interior difiere claramente de la exterior. Una cerradura es conveniente cuando se guardan objetos de valor o accesorios de caja.

Guías, tiradores y manejo

En el uso profesional los cajones se abren con frecuencia, a menudo con una sola mano. Deberían deslizarse con suavidad, no atascarse y estar asegurados para no salirse por completo. Las guías clásicas de madera encajan con el estilo, pero acusan la humedad y las cargas elevadas; las guías metálicas corren de forma más uniforme, aunque no están previstas en todos los modelos. Los tiradores y herrajes deberían estar bien fijados y ser fáciles de agarrar. Tenga en cuenta también el espacio delantero: para abrir el cajón y situarse delante, unos 90 a 100 centímetros de fondo libre son un valor orientativo útil.

Ubicación, seguridad e iluminación

Las vitrinas altas deberían fijarse a la pared para evitar el vuelco, sobre todo en zonas de acceso público. El suelo debe estar nivelado para que puertas y cajones no se atasquen. Una iluminación interior realza las piezas de la parte acristalada; aclare de antemano dónde está el enchufe y por dónde irá el cable. El sol directo puede decolorar la mercancía delicada y calentar el interior. Coloque la vitrina de modo que las puertas y los cajones abiertos no bloqueen ningún paso y, si hay varios muebles, prevea alturas de zócalo uniformes para que la fila resulte serena.

A juego: Consolas, Mesas de comedor, Decoración. Todo el surtido: Muebles barrocos.

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